Durante más de un año reparto tarjetas de presentación en las que me publicito como vendedor de “PERICO” , las personas pueden llamar a mi número de teléfono y dejar en un contestador automático su solicitud junto a su numero de cédula y nombre. El contestador dice: “Si quiere perico deje su nombre y número de cédula después de la señal y cuando me vea, reclámelo” . EL PERICO es el nombre que reciben en Colombia varios productos de consumo, algunos legítimos y otros clandestinos, el café con leche, por ejemplo, el ave australiana que poseen algunos como mascota y también la cocaína. La transacción seudo ilegal se da en el momento en que el participante reconoce al artista y le reclama su PERICO, ya que ha llamado y ha dado sus datos al contestador automático, en ese momento yo entrego al participante una bolsita hermética que contiene un empaque portátil de Nescafe, uno de Insta cream y un pitillo de plástico, que sirve para revolver ambos productos al consumirlos, pero que igual recuerda el consumo nasal de la cocaína. A cambio, pido al participante una fotografía de su retrato portando el producto PERICO, algunos acceden y entran a formar parte de un archivo privado de consumidores de “PERICO”. Me interesó básicamente, operar dentro de una idea blanda del arte, es decir, un dispositivo móvil distante del culto al objeto estático y musealizado, sustituir algunos conceptos en la manera de comprender las operaciones artísticas, por ejemplo, la del publico como grupo adquisitivo, por la de grupo participativo, el hacer entenderlo como el acompañamiento de una idea y el movimiento de esta como la posibilidad de configuración. A parte, me interesó la exploración con el lenguaje como una construcción y adopción cultural, y todas las implicaciones que esto acarrea en torno a lo legitimo o no de la palabra en un ámbito seudo clandestino.
<Si la memoria fuera una cosa, en mi caso sería un barco, oscuro como los bosques, fugitivo como la niebla, inestable como la arena, invisible como el olvido. Un barco con velas de sábanas, banderas y pañuelos. En la bodega húmeda, rondarían las imágenes como fantasmas, imágenes de grumetes errantes, de hombres caídos y expulsados. Suspendida de lo alto, en la proa, la misma lámpara de la infancia, como buscando a mi abuela en lo profundo y una que otra cosa traída de los puertos de África y Oriente. Habría espacio en este barco para La Creación de Adán y la Expulsión del Paraíso, para la ópera y el abrigo de paño de mi abuelo.
Si la memoria fuera una cosa, en mi caso sería un barco de madera, con finas cuerdas de cometa, y montículos de cajas de cartón. Embarcaría en la Patagonia a 7000 desaparecidos y al otro lado del mundo un palestino y un saharaui. Sería liviano, sin cuerpos. 7002 almas.
Navegaría en círculo. Insistentemente como la Tierra.
Gobernado por un capitán ciego que a cada paso, robaría la luz de los faros para atarlas a su propia frente.
En mi caso, la memoria sería un barco errante, abandonado a su suerte, seguramente expulsado al reino de la imaginación.
Armar en el centro del espacio una carpa tipo casa con techo a dos aguas, la carpa debe ser pequeña máximo de dos personas de capacidad.
Colgar sobre la carpa a manera de letrero o anuncio luminoso, justo encima de la fachada o entrada de la carpa, el letrero de luz neón rojo que dice: Expulsión
Conseguir una cantante lírica que interprete frente a la puerta de la carpa y mirando hacia ella (como si la carpa fuese su público) una melodía que puede ser un fragmento de ópera alusivo al éxodo, la partida o el destierro. (yo puedo sugerir alguno, pero es mejor y más fácil que la cantante sugiera algo que ella conozca. Debe ser nostálgico.
Cerrar el espacio y no permitir el acceso ni físico ni visual al público, si el espacio tiene acceso visual a través de ventanas, estas también deben ser cubiertas.
Instalar dentro del espacio una cámara de video que funcione como un circuito cerrado, es decir esta cámara que puede estar dispuesta sobre un trípode, enviará la señal a un televisor o monitor que se encontrará fuera del espacio, este monitor será la única opción que el público tiene de ver lo que sucede dentro.
La cantante solamente estará en el espacio el día de la inauguración, los demás días se debe emitir la grabación de audio de su canto, este sonido estará en el espacio constantemente como su fantasma.
Conclusión: la obra se verá a través de un monitor de circuito cerrado, el público nunca deberá entrar al espacio donde se encuentra la cantante, el letrero y la carpa, la cantante estará solamente el día de la inauguración, durante el tiempo que dure la muestra solo se verá a través del monitor y se oirá la voz de la cantante que debe ser grabada previamente y que al igual que la imagen será enviada por la cámara de video por un cable de RCA, el televisor o monitor puede tener conectados unos parlantes para amplificar un poco el sonido o de la cantante, tanto en su presentación en el espacio como en su ausencia.
El autor se desplaza lentamente caminando hacia atrás en línea recta. Su brazo derecho extendido. Atado al dedo índice un hilo de cinco metros de longitud que amarra un vaso lleno de agua. El recorrido en el espacio lo conduce hacia un televisor que a cincuenta metros de distancia emite un video. El video es un registro de un hombre palestino caído en un bombardeo. El hombre caído es rastreado por un robot anti explosivos, que a parte, lo saca de su estado de inconciencia. El video da cuenta de una relación absurda entre la máquina y el hombre, una supuesta relación de afecto y resguardo que recuerda el vínculo entre las manos de Dios y Adán en la “Creación de Adán” de Miguel Ángel. En la mitad del recorrido el autor de la acción se detiene, bebe el agua del vaso y construye una caja de madera. La caja servirá de contenedor donde se insertará el televisor emitiendo el video. La acción concluye con la clausura de la caja, dejando encerrado en su interior el video en plena emisión. En “ANATOMÍA HUMANA”, la acción se orienta como sacrificio y reverencia frente a una situación en la que la máquina se familiariza con el hombre caído, un desplazamiento fúnebre que habla más de la muerte del afecto humano que de una muerte biológica”.
Serie de videos que abordan el tema del amor como una especie de sucesos o acciones des balanceadas, surgen de registros de acciones en las cuales su autor se propone vulnerable, torpe, e irrisorio, acciones insulsas y esquizofrénicas que delatan la debilidad del hombre al tratarse de relacionar afectivamente.
Serie de videos que abordan el tema del amor como una especie de sucesos o acciones des balanceadas, surgen de registros de acciones en las cuales su autor se propone vulnerable, torpe, e irrisorio, acciones insulsas y esquizofrénicas que delatan la debilidad del hombre al tratarse de relacionar afectivamente.
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